· 

Sentirse una "very important person"

Ayer viví, como turista/espectadora cultural, una experiencia especial y espero que repetible: visitar la exposición de Theotokopoülos en el cículo del arte de Toledo, de la mano del coordinador del proyecto y una serie de artistas e intelectuales claves en la vida cultural de la ciudad: Luis Alba, Renata Takkenberg, Frederik Takkenberg, Chema Narbona, etc.

 

Cada vez es más importante que los gestores culturales ofrezcamos al público una experiencia cultural cercana, real y única. Esa experimentación, en nuestra sociedad, es muy importante para crear una audiencia fiel y motivada hacia nuestro producto/proyecto y un número importante de prosumers 3.0. El ámbito cultural no puede dar la espalda a este camino, al contrario, según mi criterio debe sumergirse de lleno en él.

 

Durante la visita guiada tuve la oportunidad de conocer numerosos detalles sobre la gestación del proyecto y el desarrollo del mismo. Detrás de cada fotografía hay un trabajo concienzudo, una metodología de trabajo, medios, profesionales, etc. Pero también, mucho más allá del momento de preparar el set y hacer la fotografía hay un ciclo completo de proyecto: desde la mente que lo sueña a la mano que da el carpetazo final. 

 

Un visitante normal disfruta del resultado final, el caramelo y a veces sin envoltura. Una visita cultural vip es una experiencia única. Una oportunidad maravillosa para conocer toda la trastienda del proyecto, todo lo que no se ve y a veces tampoco se puede intuir y de la mano de un responsable directo. Cada vez más debemos tender a tratar a la mayoría de nuestros consumidores culturales como "very important people", sencillamente porque lo son.

 

Ayer, al sentirme así, yo ¿qué hice? twittear.

Escribir comentario

Comentarios: 0