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No es lo mismo... 

 

Hace tiempo, y gracias a mi coach, cayó entre mis manos un libro muy útil sobre distinciones lingüísticas que se llama No es lo mismo, de Silvia Guarnieri y Miriam Ortíz de Zárate. Recominedo encarecidamente su consulta porque es muy didáctico y aplicable a multitud de cuestiones de nuestra vida. Podemos aprender distinciones lingüísticas, tales como: la diferencia entre la sinceridad y el sincericidio; entre la exigencia y la excelencia o el compromiso y la obligación, entre otros. Porque aunque puedan parecernos lo mismo… no lo son.

 

Tomo prestada esa idea para este artículo, porque me parece importante que en el ámbito profesional sociocultural, establezcamos de una vez claras distinciones entre ciertos términos/realidades, que nos hemos acostumbrado a que parezcan o sean lo mismo, pero no lo son. Me voy a ceñir, de momento a tres distinciones:

 

* Sin ánimo de lucro / Gratis: la mayoría de las actividades y del trabajo que se realiza en el ámbito social (no tanto en el cultural), lo realizan entidades que recogen en sus principios fundacionales la ausencia de ánimo de lucro. Por ley tanto asociaciones como fundaciones, por ejemplo, se crean con este principio. Sin ánimo de lucro significa que estas entidades no persiguen la obtención de beneficios con las actividades que realizan. Ni las entidades, ni sus miembros, por supuesto. Es decir, que los posibles beneficios resultantes de la actividad que desarrollen deben estar reinvertidos en la entidad, en su mantenimiento, en la realización de nuevas actividades, etc.

Pero que no haya lucro, no significa que se haga todo gratis, que las personas que trabajan en la entidad no cobren, cobren poco o que los usuarios tengamos derecho a exigir gratuidad en la participación. En ocasiones aparecen personas indignadas por el cobro de una tasa para participar en el curso que organiza una asociación o se justifica un salario indigno de un técnico de una fundación aludiendo a que son entidades “sin ánimo de lucro”. Pues bien, no es lo mismo hacer las cosas sin ánimo de lucro que hacerlas gratis.

 

* Voluntariado / aficionado (amateur): también nos encontramos muchas veces que se asocia las actividades realizadas a través del voluntariado, a acciones más propias de aficionados. Incluso llega a justificarse que una acción voluntaria salga mal porque “al fin y al cabo lo hacen voluntarios” o que una asociación esté pésimamente gestionada porque “total, si lo llevan cuatro voluntarios”.

El voluntariado no es sinónimo de hacer las cosas mal, de forma poco profesional o amateur. El voluntariado bien gestionado tiene su ciclo de gestión en el cual, una persona debe pasar por un itinerario formativo que le capacita para desarrollar con eficacia y calidad las actividades que desarrolle en su proyecto de voluntariado. Por tanto, equiparar voluntariado con algo amateur o propio de aficionados, no  es más que la justificación para la mediocridad.

 

* ONG / Cutre: con una justificación a veces similar a la utilizada en el caso anterior, en demasiadas ocasiones se relaciona el trabajo realizado por una ONG/ENL con un trabajo cutre, falto de calidad y, permitidme que lo diga así, con un cierto olor a moho. Como si una gestión excelente sólo estuviera en manos de grandes empresas y corporaciones que cotizan en bolsa.

Lo peor de todo, para mí, es que este estereotipo se ha colado en el seno de muchas organizaciones (no todas afortunadamente) del sector sociocultural a quienes su miedo a salir de una zona “enmohecida” de confort, les impide crecer en calidad y excelencia. Con el pretexto de que es que “somos una ONG” parece que estas entidades se autocensuran en una gestión de calidad y unos objetivos ambiciosos. Con la excusa de una actividad centrada en lo local, en el barrio, etc. se justifica el inmovilismo para no crecer en calidad o no tener objetivos ambiciosos y visión de futuro.

 

 

Empecemos a establecer matices en estos términos, distinciones lingüísticas que nos ayuden a crecer. Nos pueden resultar muy útiles para combatir prejuicios, defender nuestro sector, trabajar con calidad, ampliar expectativas y horizontes más allá de lo convencional. 

Y para aprender más sobre qué es la zona de confort y cómo salir de ella... un vídeo chulo.

 

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