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Tomar decisiones

Sin lugar a dudas la competencia para tomar decisiones es una de las más necesarias y rentables, que podemos aprender para nuestra vida. Tomamos cientos de decisiones a diario, algunas aparentemente irrelevantes como: elegir el color de los calcetines que nos vamos a poner o qué vamos a tomar de postre. Y otras de mayor calado que afectan a nuestras familias, amigos, entorno, o ámbitos personales que nos remueven e inquietan.

Aprender a poner luz sobre las situaciones en las que tenemos que tomar decisiones es muy importante para elegir la opción que realmente queremos tomar. ¡Atención! No digo la que más nos conviene o menos, la más beneficiosa o menos, la más fácil o más compleja, sino aquella que realmente queremos y, por tanto, decidimos tomar.

Para poder elegir lo que queremos es fundamental poner consciencia en los detalles que rodean la toma de decisiones. En este proceso, el modelo de la goma elástica nos ofrece una herramienta fantástica para ello, ya que nos pone en situación de visualizar dos aspectos clave en la toma de decisiones:

  • ¿Qué es lo que te está sujetando? – es decir, qué cosas, personas, situaciones, aspectos positivos o negativos te están anclando para retenerte cambiar.
  • ¿Qué es lo que está tirando de ti? – es decir, qué cosas, personas, situaciones, aspectos positivos o negativos te invitan moverte y cambiar de posición. 

Quiero remarcar dos cuestiones importantes respecto a estar preguntas: por un lado, no debemos identificarlas con tomar o no tomar una decisión. Es decir, lo que me sujeta no es lo que me impide tomar la decisión, ni lo que tira de mí me invita a tomar la decisión. Ante cualquier dilema, siempre vamos a tomar una decisión. Podemos decidir en sentido positivo o negativo, pero aplazar una decisión, también es una decisión, apartarla, posponerla, obviarla, etc, son también decisiones.

Por otro lado, estas preguntas lo que hacen es cuestionarnos acerca del cambio, de nuestra relación con el cambio, incluyendo una dimensión temporal: pasado-futuro. Lo que nos sujeta tiene que ver con el pasado y adquiere forma de presente. Lo que tira de nosotros siempre habla de futuro.

 

Una vez visualizadas estas dos opciones, mi propuesta es sencilla y pasar por hacernos de nuevo dos preguntas:

  • ¿Cuál de las dos "gomas" que tiran de nosotros lo hace con más fuerza?
  • ¿Cuál de las dos "gomas" que tiran de nosotros quiero que tire con más fuerza?

La pregunta clave para tomar una decisión querida, consciente y consentida es la segunda. Ya que nos abrirá la puerta de lo que queremos y podremos tomar la decisión de trabajar y desarrollar acciones para realizar esa opción.