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Gestionar en la sombra

La gestión cultural es, sin duda, la clave del éxito de una actividad cultural. Es cierto que sin una producción artística no puede desarrollarse esa actividad cultural, pero no es menos cierto que la gestión cultural le aporta todo el armazón necesario para que pueda desarrollarse e incluso... ¡brillar!

Un gestor o gestora cultural ejecuta un amplio abanico de procesos y preparativos que van desde la reserva del espacio a la comunicación web o difusión en prensa. Cuando la "empresa" es pequeña, requiere además el diseño de la cartelería, invitaciones, programas, gestión de espacios y recursos... prácticamente todo lo que no es puramente artístico. 

Ese trabajo tan completo culmina en el momento en que los artistas, en este caso los actores reciben el caluroso aplauso del público. Pocos saben el duro trabajo que los sostiene sobre el escenario y sólo algunos llegan a adivinarlo.

En todo caso, el arte sin una gestión sólida se queda en los armarios cogiendo polvo. Por ello, va siendo momento de visualizar el espacio de las y los gestores culturales, contando con ellos y valorando su trabajo.